1994

TRIBUNAL DE LO CONTENSIOSO ELECTORAL (1994)

En los meses de marzo a junio de 1993 se llevó a cabo en este estado, la consulta pública para la Reforma Política Electoral del Estado de Jalisco. Esta consulta, recogió las propuestas de los partidos políticos, organizaciones civiles y ciudadanía, en torno al marco jurídico que se requería para normar los procesos electorales locales. 
Con sustento en las conclusiones de la consulta pública, en el mes de julio de 1994, quedaron aprobadas las reformas a la Constitución Política del Estado en materia electoral, y el día 26 de agosto de 1994, el legislativo jalisciense, aprobó una nueva Ley Electoral, contenida en el Decreto Nº. 15428, que se publicó en el Periódico Oficial “El Estado Jalisco” en fecha 30 de agosto de 1994. 


Es importante destacar que una de las innovaciones a la ley electoral de 1994, fue la privación al Colegio Electoral del Congreso del Estado respecto de la calificación de las elecciones, ya que únicamente conservó la atribución de calificar la elección de Gobernador. 
En efecto, por virtud de la reforma se le concedieron facultades al Consejo Electoral del Estado, para declarar la validez de las elecciones para munícipes y diputados por el principio de representación proporcional. 


A las Comisiones Distritales Electorales, se les confirió la atribución para declarar la validez de las elecciones de diputados por el principio de mayoría relativa. 
Por otra parte, ya dentro del campo de lo estrictamente jurisdiccional, el Tribunal de lo Contencioso Electoral quedó instituido como última instancia para pronunciarse respecto de la declaración de validez que decretaban el Consejo Electoral y las Comisiones Distritales, en las elecciones para diputados por ambos principios y las de munícipes. Sólo en el caso de que éstas fueran impugnadas. Es así que cuando esas declaraciones eran recurridas a través de los diversos medios de impugnación, sus resoluciones estaban investidas con el carácter de definitivas e inatacables. 
En este proceso se reformó la Constitución de Jalisco, y, entre otros destacados aspectos, sobresalió el apartado especial, contenido en el Título Sexto, Capítulo IV, que establecía los principios generales para la función jurisdiccional electoral, recayendo ésta en el Tribunal de lo Contencioso Electoral. 


El Tribunal, se constituyó como un organismo jurisdiccional, dotado de autonomía y personalidad jurídica propia, tal y como se definía en la ley electoral de 1987 que la precedió. (Artículo 347) 


El Tribunal de lo Contencioso Electoral estaba integrado por una Sala de Segunda Instancia, compuesta por cinco Magistrados y dos Salas de Primera Instancia, que contaba cada una con tres Magistrados, previéndose la designación de otros cinco más con carácter de Magistrados Suplentes. (Artículos 348,  359, 368 y 370) 


Este órgano jurisdiccional se instalaba e iniciaba sus funciones dentro de la primera quincena del mes de julio del año de la elección y entraba en receso al término del proceso electoral, una vez que hubiera resuelto todos los asuntos sometidos a su competencia. En el caso de elecciones extraordinarias, se estaba a lo que dispusiera la convocatoria respectiva. (Artículo 351) 


La designación de los magistrados del Tribunal de lo Contencioso se hacía únicamente para el proceso electoral ordinario respectivo, o en su caso para el extraordinario, y podía ser confirmada su designación para procesos electorales, previa resolución que en ese sentido emitiera el Congreso del Estado, a propuesta de cualesquiera de los partidos políticos que hubieran acreditado la vigencia de su registro ante el Consejo Electoral. (Artículo 352) 


Con el objeto de consolidar los órganos jurisdiccionales en materia electoral, se modificaron las normas que regulaban el sistema de medios de impugnación, que daban definitividad a las distintas etapas de los procesos electorales y que garantizaban que los actos y resoluciones se sujetaran invariablemente al principio de legalidad como se establecía en la fracción VI, del artículo 12, de la Constitución Política del Estado de Jalisco, vigente en esa época. 


Además de la inconformidad, de la cual conocían las salas de primera instancia, se contemplaba el recurso de reconsideración, del que conocía la sala de segunda instancia, lo que ampliaba el abanico de actos impugnables, fortaleciéndose el principio de legalidad, que debía imperar en el proceso electoral. 
Asimismo, el Tribunal de lo Contencioso Electoral, tuvo competencia para conocer de los conflictos laborales surgidos entre el Consejo Electoral del Estado y sus servidores, y entre el Tribunal y sus servidores, creándose así, la competencia en materia laboral electoral. (Artículos 374 y 375)